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Modelo cíclico

Resulta imposible negar la deuda contraída con J.M. Hurst a la hora de presentar mi modelo cíclico. Aunque fiel a su investigación seminal, he emprendido mi propio estudio de las series históricas del precio de numerosos y diversos activos financieros; esencialmente, con la ayuda del análisis de frecuencias, las medias móviles centradas y el test de Bartels, he buscado los ciclos genuinos presentes en esas series; una vez identificados, los he ensamblado en mi sistema dinámico de análisis cíclico. Y digo dinámico, porque creo imprescindible insistir en que mi forma de abordar el análisis cíclico asume el carácter cambiante de los mercados. Nada puede importarme más que ofrecer un mecanismo de interpretación de los mercados que los conciba como algo mutable, en continua transformación.

   Así las cosas, mi labor investigadora ha deparado cuatro ciclos predominantes, presentes en todos los activos financieros. A semejanza del modelo de Hurst, la duración media de cada uno de ellos la consigna su propio nombre; frecuentemente su duración real se expandirá o contraerá respecto del período nominal. Para evitar equívocos, debo aclarar que el período nominal de los dos primeros ciclos de mi modelo se refiere a días operativos o de trading, no a días de calendario. Clarificada esta cuestión, he aquí los componentes de mi modelo cíclico:

                               CICLOS   NOMINALES
                                      Ciclo 10 días
                                      Ciclo 40 días
                                      Ciclo 40 semanas
                                      Ciclo 4 años

   Propongo, en consecuencia, un modelo con pocos ciclos, que además disponen de una duración adecuada para la especulación. Mi análisis continuado se centrará sobre todo en los ciclos de 40 días y 40 semanas, responsables ambos de los movimientos cíclicos más aprovechables. El seguimiento por mi parte del ciclo de 4 años será ocasional, debido a que transcurre mucho tiempo hasta que se genera una señal de alerta sobre sus techos y suelos. Más frecuente será mi cerco al ciclo de 10 días. Ahora bien, el único activo financiero sobre cuyo ciclo de 10 días haré un seguimiento con el objetivo de facilitar una previsión sobre sus techos y suelos teóricos es el índice Euro Stoxx 50. Para el resto de activos financieros que analice, me limitaré a realizar un mero comentario informativo sobre sus respectivos ciclos de 10 días, sin ofrecer un pronóstico sobre sus posibles techos y suelos.

   A continuación, muestro un ejemplo de la influencia sobre el precio de los tres ciclos más importantes de mi modelo. Sólo con vistas a ilustrar este ejemplo, me he permitido plasmar en un gráfico diario los suelos y techos de los tres ciclos; por sistema, mi forma de abordar el análisis de cada uno de los ciclos requiere el estudio de diferentes marcos temporales.

Ejemplo

Herramientas de análisis
A la hora de estudiar cada uno de los componentes del modelo cíclico, sólo enfoco mi interés al siguiente punto de giro del ciclo que estoy analizando. Así, trazo hacia el futuro una onda sinusoidal teórica acorde con la duración dominante actual de cada ciclo, de modo que con bastante antelación y un ajuste constante hago un pronóstico del Techo Teórico (TT) y el Suelo Teórico (ST) del ciclo objeto de estudio. Cada movimiento del precio en el tiempo significa una actualización en el punto de giro esperado. En suma, el pronóstico dinámico que ofrezco provee una valiosa información sobre el siguiente punto de giro en términos de tiempo y dirección.

   A este elemento principal de análisis, incorporo alguna de las técnicas menos conocidas de Gann para cuadrar espacio y tiempo y encontrar así zonas de “vibración” cíclica, capaces de girar el precio en la dirección contraria a la establecida.

   Con la combinación de ambas técnicas, TT y ST más las zonas de “vibración” cíclica, suministro los puntos teóricos de giro para cada ciclo.

   Y como no ha de olvidarse nunca el factor precio, para cada componente del modelo cíclico calculo objetivos de subida de la fase ascendente, y de caída de la fase descendente.

   Por lo que respecta al uso de indicadores que ayuden a la interpretación de los movimientos cíclicos del precio, empleo un oscilador de confirmación que sirve para determinar los techos y suelos del ciclo en cuestión. Es un indicador, por tanto, retrasado respecto del precio, pero que ayuda a visualizar las oscilaciones cíclicas. Encontrar divergencias con el precio es la función del otro indicador que acostumbro emplear, un indicador de momento creado por mí, cuyas divergencias con el precio anticipan los techos y suelos cíclicos.

   En cuanto a elementos gráficos de confirmación, uso líneas de tendencia siguiendo las indicaciones de Hurst para su construcción. Sin embargo, mi principal foco de atención se dirige a las líneas horizontales que sirven al mismo propósito: señalar las zonas cuyo traspaso por parte del precio confirmaría que es muy probable que se haya cambiado de fase en el ciclo objeto de estudio.

   Si me fuera obligado referir un escalafón jerárquico de mis herramientas de análisis, diría que las líneas horizontales ocupan un puesto preponderante. Aunque la onda sinusoidal teórica, las “vibraciones” cíclicas y el indicador de momento cumplen la esencial función de anticipar los períodos temporales donde con mayor probabilidad se formarán los techos y suelos de los ciclos, mi modelo concede un rango mayor a estas líneas que sirven para avisarnos de cuándo es probable que un ciclo haya cambiado de fase .

Un ejemplo
En el siguiente gráfico figuran las herramientas que acabo de explicar:

Oro ciclo 40 semanas 15042013

  •    Una onda sinusoidal teórica predice el ST del ciclo. En esencia, la onda es una representación gráfica del comportamiento esperado del ciclo en el futuro, una anticipación del comportamiento venidero del precio. En este ejemplo, la onda indica que el potencial suelo del ciclo debiera producirse entre la última semana de abril y la primera de mayo de 2013.
  •    Un oscilador de confirmación marca los techos y suelos del ciclo. Cuando el oscilador cae por debajo de la línea horizontal, se confirma la formación de un techo cíclico; cuando sube por encima, se corrobora la formación de un suelo.
  •    Mi oscilador de momento señala una clara divergencia con el precio: aunque el precio marca mínimos decrecientes, el oscilador no confirma el movimiento del precio. Este comportamiento del oscilador anticipa el posible suelo del ciclo.
  •    Dos vibraciones cíclicas de Gann muy próximas al ST señalan una zona donde espacio y tiempo cuadran, de manera que el precio podría girarse al alza. 
  •    Por último, el precio está cerca de alcanzar el objetivo de caída de la fase descendente del ciclo. Sin embargo, el que manda es el precio, y mientras éste no supere la línea de tendencia bajista y la línea horizontal, trazadas ambas en el gráfico, no cabe pensar en que se haya formado el suelo del ciclo de 40 semanas y que haya comenzado una nueva fase ascendente.

   Debo hacer hincapié en que la glosa del gráfico semanal del oro que acabo de realizar responde a las circunstancias concretas del momento. Si el precio siguiese marcando mínimos decrecientes una vez transcurridas las fechas marcadas como potenciales suelos del ciclo por el ST y las vibraciones de Gann, el escenario cíclico cambiaría: el pronóstico de la onda sinusoidal variaría, así como la ubicación de las vibraciones cíclicas. En otras palabras, nunca debe olvidarse el carácter dinámico del mercado.

Volumen
Del estudio del volumen se desprenden fructíferas conclusiones que permiten dotar de mayor fiabilidad cualquier análisis. Aquí, aquí y aquí expongo la forma en que me valgo de este instrumento técnico.

Señal de giro del VIX para el S&P 500
Con vistas a detectar la cercanía de techos y suelos intermedios en el S&P 500, empleo una señal muy concreta del índice de volatilidad o VIX (Chicago Board Options Exchange Market Volatility). Su eficacia es muy notable. Algunos ejemplos de su fiabilidad los explico aquí.

Línea Futura de Demarcación (LFD)
Con vistas a la especulación, ésta es la herramienta más potente de cuantas empleaba J.M. Hurst. Aquí la explico.

Empuje alcista interno
Aquí explico la forma de medir esta variable, muy útil para avisarnos del comienzo de grandes campañas alcistas en los mercados norteamericanos.

Herramientas complementarias
De vez en cuando, me serviré de otros indicadores inusuales pero muy efectivos, como las figuras geométricas, que sirven para encontrar zonas de precio y fechas de potencial giro, y las líneas musicales, que se emplean para hallar suelos y techos potenciales.

Geometría
Los patrones rítmicos de los gráficos pueden manipularse mediante la geometría para ofrecernos zonas de soporte y resistencia y puntos de gran fiabilidad para entrar y salir del mercado. Todas las figuras geométricas que vamos a ver a continuación tienen la virtud de casar espacio y tiempo (no otra cosa son en esencia los ciclos).

   El ejemplo geométrico más simple es un arco parabólico, que es muy preciso en su forma matemática. Y los precios que siguen este patrón tienen una resolución muy fiable. El arco tiene una propensión física a la aceleración de precios. Este arco refleja un comportamiento humano emocional. Conforme se sube en la dirección del arco, la emoción se intensifica. Cuando el arco llega a “ponerse vertical”, es decir, cuando alcanza su máximo geométrico, la emoción es máxima. Entonces, el movimiento alcista se termina y el precio empieza a bajar. Lo mismo sucede si el movimiento es bajista. Un ejemplo esclarecedor es el arco parabólico descrito por el petróleo hasta el año 2008. Una vez llegado al máximo de la figura geométrica, el desenlace no podía ser sino el desplome del precio, como efectivamente ocurrió. A modo de anotación al margen, diré que el proceso de construcción de un arco parabólico requiere el cumplimiento de una serie de normas muy estrictas. No es una figura azarosa; se trata, en cambio, de una forma geométrica cuyo trazado solicita la presencia de un conjunto de requisitos.

Petróleo

Círculos
Utilizando como diámetro para un círculo la enorme onda alcista desarrollada desde los mínimos del año 2003 hasta los máximos de principios de 2004, he repetido después el círculo en sentido vertical. Puede verse que las líneas horizontales trazadas desde el centro de cada uno de los círculos sirven para encontrar zonas claves de suelo y techo del precio.

SP

Cuadrados
En el siguiente gráfico he usado una técnica de construcción de cuadrados que consigue que cada nuevo cuadrado sea el resultado de la suma de los dos anteriores (el clásico principio aditivo de la secuencia de Fibonacci). Mediante esta técnica pueden encontrarse fechas de potencial giro del precio (como así sucede) y también zonas donde el precio encontrará resistencia o soporte, como acontece en la parte derecha del gráfico.

SP2

Líneas musicales
Resulta muy interesante, desde un punto de vista filosófico, la relación de las matemáticas contenidas en los precios de las acciones y la estructura armónica matemática de la música. Los ritmos de la música, agradables al oído, se muestran en los patrones de precios de acciones que son agradables a la vista. Mediante la aplicación del concepto de la octava musical a los mercados, trazo unos niveles en los que el precio también encontrará soporte y resistencia de forma alternativa.

   En el siguiente gráfico, he dibujado doce líneas que son la suma de la octava musical más cuatro alteraciones. Las alteraciones (sostenido, bemol, becuadro…) son los signos que modifican la entonación o altura de los sonidos naturales y alterados.

   Partiendo del máximo marcado por el S&P 500 el 24 de marzo de 2000, he trazado doce líneas siguiendo la estructura armónica de la música. Es innegable que las líneas funcionan alternativamente como soportes y resistencias. Pero lo más asombroso es que con muchísima antelación pudo conocerse el nivel casi exacto del mínimo marcado el 10 de octubre de 2002, que puso fin a dos años de mercado bajista.

   No creo que sean necesarios más ejemplos para comenzar a entender que las matemáticas, la música (que no es sino el resultado de transformar las matemáticas en sonido) y los mercados funcionan todos dentro de las mismas coordenadas.

SP3


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