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S&P 500: ciclos 10 días, 40 días y 40 semanas

Ciclo 10 días
Aferrado a las ventas, el S&P 500 se llevó por delante el soporte que anidaba entre 2.058,46 y 2.049,56 (no mostrado en el gráfico), y se quedó a un palmo de recalar en el siguiente objetivo de caída, que reside entre 2.040,66 y 2.026,42.

   Un nuevo objetivo se ha generado entre 2.012,09 y 1.991,91.

S&P 500 ciclo 10 días 14052016

   Desde la LVAB nos llega un hito técnico interesante: este indicador incurrió en sobreventa. En cuatro de las últimas ocasiones en que sucedió lo mismo, el S&P 500 formó al menos un mínimo menor. En cambio, la sobreventa registrada a principios de abril marcó el suelo de la corrección del índice norteamericano. Veremos cuál de las dos opciones se impone.

LVAB 14052016

Ciclo 40 días
En el anterior informe, comentábamos lo siguiente: “(…) el S&P 500 carece de margen de maniobra. Si quiere evitar su caída en las garras de la fase descendente del ciclo, debe levantar el vuelo hoy mismo”.

   La indolencia de los cuidadores del índice estadounidense sirvió en bandeja de plata el contexto perfecto para que los vendedores atizasen a la cotización, que se vio obligada a perforar la línea horizontal situada en 2.053,13, movimiento que acarreó la confirmación de que el techo cíclico es historia.

   El primer objetivo de caída descansa entre 2.043,97 y 2.023,14. Un segundo objetivo se acomoda entre 2.008,83 y 1.986,05.

   En lo concerniente al análisis de carácter temporal, debo referir que el ST se prevé para el 17 de mayo; una ventana de oportunidad para la formación del suelo cíclico se abre el lunes (ST -1 día).

   Por último, para activar una señal de la posible conclusión de la fase descendente del ciclo, el precio debe romper al alza la línea horizontal situada en 2.084,87.

S&P 500 ciclo 40 días 14052016

   A todo esto, la potente vela trazada ayer por el S&P 500 fue correctamente predicha por el McClellan, que el día previo se había anotado un cambio relativamente pequeño. Es cierto que no podíamos saber la dirección que iba a tomar ese movimiento; sí conocíamos, en cambio, que lo habitual era que el desplazamiento fuese notable, como finalmente sucedió ayer.

   Dicho esto, debo consignar que el indicador de profundidad ha formado un mínimo inferior al constituido el 6 de mayo, lo cual hace pensar que el S&P 500 debería emularle. No obstante, en ocasiones este tipo de divergencias pueden desembocar en un desenlace alcista. Veremos.

McClellan 14052016

   Entretanto, vista la incapacidad del S&P 500 para dar cuerda a su fase ascendente, debemos prestar de nuevo atención al posible hombro-cabeza-hombro dibujado en gráfico diario. La pérdida de la línea clavicular podría desatar un vendaval vendedor, si bien, como advertí en un informe anterior, esta posible figura de vuelta no me despierta ninguna simpatía: el exceso de miradas concentradas en esta formación tal vez la haga inviable.

H-C-H 14052016

  No deja de ser interesante que el último cambio de dirección del S&P 500 haya acontecido el mismo día en que estaba previsto un giro, según el modelo de Bradley (10 de mayo).

Modelo Bradley 14052016

   Por cierto, recuerdo que el ciclo Metónico no pronostica un giro hasta el 15 de junio.

Ciclo Metónico  14052016

   En otro orden de cosas, debemos recordar que el próximo viernes tenemos vencimiento de opciones. En los últimos 34 años, sólo el primer día de la semana tiene un sesgo abiertamente alcista. Sin embargo, el resto de la semana y la semana siguiente han sido históricamente volátiles, con un resultado mixto. Lo curioso es que el S&P 500 ha sufrido descensos en cinco de las últimas siete semanas del vencimiento de mayo.

Semana de vencimiento de opciones de mayo 14052016

   Cambiando de tercio, quisiera comentar un acontecimiento curioso que tuvo lugar el miércoles. Resulta que ese día la media de 10 días del CBOE Equity Put-Call Ratio superó el nivel 0,80, una cifra muy alta que revela que los inversores están apostando desaforadamente a la baja. Y esto ha sucedido sin que la renta variable haya experimentado una corrección significativa.

   Desde 2003, sólo ha habido  17 ocasiones en las que el la media de 10 días del CBOE Equity Put-Call Ratio estuviese por encima de 0,8 por primera vez en 10 días.

Media 10 CBOE Equity Put-Call ratio 14052016

   De los 17 casos, la distancia media del S&P 500 de su máximo de 52 semanas fue 13,3%. El 11 de mayo, la distancia era sólo 3,1%.

   De los 17 casos, la distancia media del S&P 500 de su máximo de tres meses fue de 9,4%. El 11 de mayo, la distancia era sólo del 1,8%, la distancia más pequeña de todas las ocasiones.

   Por lo tanto, las circunstancias que concurrieron el 11 de mayo fueron muy extrañas. Instintivamente, pensaríamos que se trata de una situación favorable para la renta variable: el miedo se ha instalado en el mercado (el exceso de puts o apuestas bajistas dan fe de la poca confianza en nuevas subidas) pese a que los índices apenas han corregido. Se diría que los especuladores están desproporcionadamente nerviosos, teniendo en cuenta la leves pérdidas de la renta variable.

   En verdad, la estadística apoya esta visión. Aunque se trata de una muestra pequeña, he aquí el desempeño del S&P 500 después de las cinco ocasiones en las que la media de 10 días del CBOE Equity Put-Call Ratio superó el nivel 0,80 y el S&P 500 se encontraba a menos de un 7,5% de su máximo de tres meses. El retorno es positivo en todos los plazos estudiados, con drawdowns poco significativos.

Put-Call alta y S&P 500 a menos de un 7,5 por ciento de máximo de tres meses 14052016

   En clave económica, voy a profundizar en un tema ya tratado, pero que sigue levantando una enorme polvareda entre los analistas. Me refiero a la posibilidad de que EE.UU. entre en recesión.

   Durante el año pasado, las ganancias del S&P han disminuido un 12%, y han caído durante cinco trimestres consecutivos. Incluso excluyendo el sector energético, las valoraciones son ahora tan altas o más que en 2007. No es de extrañar que apenas se haya registrado una ganancia neta del S&P 500 desde finales de 2014.

   Así las cosas, muchos economistas se preguntan si el lamentable estado de las ventas corporativas y el crecimiento de los beneficios es la señal de una inminente recesión.

   En realidad, la disminución del crecimiento de las ventas, que se inició en el tercer trimestre de 2014, se corresponde con el inicio de una caída del 75% en el precio de la energía y el inicio de una apreciación del 20% en el dólar.

   Excluyendo el efecto de las divisas, las ventas y los beneficios de la mayoría de los sectores no son débiles. Por otra parte, los paralelismos que algunos establecen entre el momento actual y la burbuja tecnológica de 2000 y la burbuja financiera de 2007 carecen de fundamento. En conjunto, las ventas corporativas y el crecimiento de los beneficios vociferan que la probabilidad de una inminente recesión es baja.

   Alrededor del 90% de las empresas que engrosan el S&P 500 ha referido ganancias en el primer trimestre de 2016. No obstante, los informes de las empresas son sombríos: muestran una disminución de las ventas y los beneficios.

   Las ventas cayeron un 2% interanual, el tercer trimestre consecutivo en que las ventas han caído.

   El beneficio por acción se redujo un 12% interanual, el quinto trimestre consecutivo en el que las ganancias han caído.

Ventas 14052016

GAAPs 14052016

   Los dos gráficos anteriores  evidencian que el punto de inflexión de las ventas y los beneficios se dio en el periodo entre septiembre y diciembre de 2014. Hasta ese momento, las ventas y los beneficios habían estado creciendo a un ritmo saludable.

No es una coincidencia que el S&P 500 se moviese entre 2.000 y 2.100 a finales de 2014, aproximadamente el mismo nivel por el que transita en este momento. No ha habido casi ninguna ganancia neta en el índice desde que se detuvo el crecimiento de las ventas y los beneficios de las empresas.

Rango S&P 500 14052016

   Aparte del crecimiento, uno de los problemas que obstaculizan el ascenso del S&P 500 es su valoración. Incluso excluyendo el problemático sector energético, las valoraciones eran altas a finales de 2014 y lo siguen siendo a día de hoy. Valoraciones que se encuentran al mismo nivel que a mediados de 2007, cuando terminó el mercado alcista previo.

Valoraciones en S&P 500 14052016

   Las ratios precio-ventas son todavía más extremas. La tabla que muestro a continuación incluye la energía, y es que las valoraciones conforme a esta ratio han sido históricamente altas, incluso en el tercer trimestre de 2014, cuando los precios del petróleo estaban todavía cerca de sus máximos.

Ratio ventas precio 14052016

   Recientemente, Barclays ha afirmado que, desde 1973, las grandes caídas de la rentabilidad, tal como ha sucedido en 2015, han coincidido con una recesión en cinco de seis ocasiones. Por lo tanto, ¿indican las débiles ventas y ganancias actuales una recesión inminente?

Márgenes de beneficio y recesiones 14052016

   Probablemente no. Para entender por qué, vamos a indagar en las ventas y los beneficios por acción desde que alcanzaron su punto máximo, a finales de 2014.

Es bien sabido que el sector más problemático en el S&P 500 ha sido la energía, cuyas ventas han disminuido en más de la mitad desde finales de 2014. Esto ha tenido un impacto sustancial en las ventas generales, teniendo en cuenta que la energía era uno de los más sectores más grandes del S&P 500 a mediados de 2014. Las ventas del sector de materiales también han caído, pero se trata de un sector muy pequeño.

Ventas en energía y materiales 14052016

   Al mirar las ventas de los otros sectores del S&P 500, se perciben fluctuaciones mucho más suaves. Si las débiles ventas generales indicaran una recesión inminente, sería de esperar una caída de ventas en más de dos sectores (energía y materiales). Tal cosa no está sucediendo.

Las ventas totales en cuidados de la salud, industriales y consumo discrecional alcanzaron nuevos máximos en diciembre de 2015. El crecimiento en cuidados de la salud y consumo discrecional ha sido el más fuerte de entre todos los sectores del S&P 500.

Sectores industrial, consumo discrecional y cuidados de la salud 14052016

   Los bienes de consumo básico, las finanzas, la tecnología y los servicios públicos han visto un crecimiento casi nulo en los últimos trimestres. Aquí no hay desastres, pero tampoco crecimiento.

Consumo básico, finanzas, tecnología, utilities 14052016

   De hecho, excluyendo el sector energético, los ingresos combinados de los otros sectores del S&P 500 han logrado un nuevo máximo En otras palabras, los ingresos corporativos no están indicando una debilidad generalizada en la economía.

Ingresos trimestrales excluyendo energia 14052016

   Esto no quiere decir que los ingresos combinados fuera del sector de la energía sean fuertes. Si bien los cuidados de la salud y el consumo discrecional están creciendo, la mayoría de los sectores no registra crecimiento.

Ingresos anuales excluyendo energía 14052016

   Cabe preguntarse por qué es tan lento el aumento de las ventas de los sectores económicos que excluyen la energía, sobre todo considerando que el crecimiento de la demanda estadounidense ha sido de alrededor del 3%-5% anual nominal durante los últimos dos años. Es decir, no ha habido un marcado deterioro en el consumo interno.

Consumo interno en EE.UU. 14052016

   La calve radica en que las empresas del S&P 500 registran aproximadamente la mitad de sus ventas fuera de los EE.UU. La tecnología y los materiales son los sectores que más dependen de las ventas al exterior, pero incluso el 40% de las ventas provienen del consumo de bienes básicos en el extranjero.

Ventas al extranjero 14052016

   La mayor parte de esas ventas en el extranjero provienen de Asia y Europa.

Distribución de las ventas al extranjero 14052016

   El crecimiento en Europa y Japón es menor que en los EE.UU. (aproximadamente un 1-1,5%) mientras que los mercados emergentes están creciendo a más del 5%.

Proyecciones de crecimiento según el FMI 14052016

   Si la mitad de las ventas de los EE.UU. está creciendo a un 3% y la otra mitad, la que depende del crecimiento en el extranjero, está creciendo a las tasas que se muestran en la tabla anterior, las ventas del S&P 500 deberían estar creciendo al menos a un 3% en términos nominales. ¿Por qué el crecimiento reciente ha estado más cerca de cero?

La causa más probable es el dólar. Cuando el dólar sube su valor, el valor de las ventas obtenidas en el extranjero (en moneda extranjera) caen. Si las ventas al exterior crecen un5%, pero las ganancias del dólar frente a otras monedas son del 5%, entonces el crecimiento de las ventas será igual a cero en términos de dólares.

No en vano, éste ha sido un patrón muy bien definido desde hace más de 30 años. Con el tiempo, la importancia del valor del dólar ha crecido de forma proporcional al aumento de las ventas de las empresas del S&P 500 fuera de los EE.UU.

Ingresos y dólar ponderado por el comercio 14052016

   El dólar ponderado por el comercio comenzó a apreciarse en julio de 2014 (tercer trimestre del año), justo cuando las ventas de las empresas del S&P 500 alcanzaron su punto máximo.

   Durante los siguientes 18 meses, hasta el final del cuarto trimestre de 2015, el dólar se apreció un 20%. Con la mitad de las ventas de las empresas del S&P 500 procedentes de fuera de EE.UU., la apreciación del dólar las reduce en torno al 10%. Una reducción similar en el crecimiento de las ventas ocurrió en 1998, cuando el dólar se apreció más del 10% en el transcurso de un año (algo que puede observarse en el gráfico anterior).

   Goldman Sachs estima que la apreciación del dólar ha reducido un 7% el crecimiento de las ventas de las empresas del S&P 500 en 2015.

Mella del dólar en ingresos 14052016

   En resumen, la disminución del crecimiento de las ventas que se inició en el tercer trimestre de 2014 obedece tanto a la caída del 75% en el precio del petróleo como a la apreciación del 20% del dólar. El peso de estos dos cambios extremos se ha dejado sentir durante 2015.

Ingresos anuales 14052016

   Lo que nos lleva de nuevo a la certidumbre entre los analistas acerca de que la caída en las ventas y las ganancias corporativas indica una inminente recesión. Por supuesto, la caída de las ventas es un fenómeno que suele comparecer durante una recesión. Pero no siempre sucede así (flechas del siguiente gráfico). Al igual que en 1986 y 1997-98, la actual caída en las ventas de las empresas del S&P 500 radica en los cambios extremos en los precios del petróleo y el dólar. En ninguno de esos casos entró en recesión la economía estadounidense.

Ventas interanuales 14052016

   Estudiemos ahora los beneficios de las empresas.

   En primer lugar, vamos a eliminar dos conceptos erróneos. Uno es que la recompra de acciones ha sido la principal fuente de crecimiento de los beneficios. Esto es falso: más del 90% del crecimiento de las ganancias en las empresas del S&P 500 desde 2010 procede del aumento de los beneficios.

Crecimiento beneficios y recompra acciones 14052016

   El segundo error es que, durante los últimos trimestres, los beneficios operativos se han desviado de forma anormal de las ganancias basadas en los GAAP (Generally Accepted Accounting Principles: Principios de contabilidad generalmente aceptados) en los últimos trimestres. Lo cierto es que así ha sucedido durante varias décadas. No es nada nuevo.

Beneficios por acción operativos y GAAP 14052016

   La diferencia entre los beneficios operativos y las ganancias GAAP es ahora de alrededor del 10%, la media de los últimos 25 años. Las mayores diferencias siempre se han dado durante los mercados bajistas.

Diferencia entre beneficios operativos y GAAP 14052016

   Teniendo en cuenta las cifras de ventas comentadas previamente, no es ninguna sorpresa que los márgenes de beneficio corporativos alcanzaran su máximo en el tercer trimestre de 2014, antes de la rápida caída de los precios de la energía y la apreciación del dólar. En el tercer trimestre de 2014, los márgenes fueron del 10,1%; luego cayeron al 8% en el cuarto trimestre de 2015, y en el primer trimestre de 2016 han rebotado hasta el 8,9%.

Márgenes operativos 14052016

   Para la mayoría de los sectores, los márgenes de beneficios han sido casi planos entre el tercer trimestre de 2014 y el primer trimestre de 2016. Entremedias, los márgenes de los sectores industrial, financiero, tecnológico, bienes de consumo básico y consumo discrecional hicieron nuevos máximos (círculos del siguiente gráfico).

Márgenes operativos por sectores 14052016

   Con el crecimiento de las ventas y los márgenes planos, no es de extrañar que muchos sectores no hayan registrado ningún crecimiento de los beneficios en los últimos 18 meses.

   Recordemos que el crecimiento de las ventas de las empresas de energía se ha reducido en más de la mitad. Los márgenes de ganancia se redujeron del 9% en el tercer trimestre de 2014 a un -11% en el cuarto trimestre de 2015. Por su parte, los márgenes de los materiales cayeron del 8% al 1% durante el mismo período. Estos dos sectores son la fuente de casi toda la disminución total de los márgenes del S&P 500 desde el tercer trimestre de 2014.

Márgenes operativos energía y materiales 14052016

   Sin el impacto negativo de la energía, los actuales márgenes totales del S&P (9,6%) no son sustancialmente diferentes de los que había en el tercer trimestre de 2014 (10,2%).

Márgenes operativos S&P 500 totales y sin energía 14052016

   Sea como fuere, se me antoja que se suele otorgar demasiada importancia al sector energético, para bien y para mal. Por ejemplo, en el pasado, las grandes caídas en las ventas y beneficios de la energía han señalado erróneamente riesgos económicos que no se materializaron. Esto es que lo que está sucediendo ahora.

   Los precios del gas no afectan al resto de gastos de los consumidores. El gas representa sólo el 5% de los gastos de consumo de una familia típica. Entre principios de 2014 y principios de 2015, período durante el cual los precios del petróleo cayeron un 60%, las familias sólo ahorraron un 20% en su factura de gas. Ese 20% de ahorro ascendió a sólo 22 dólares al mes. La mayor parte de este ahorro se destinó al consumo de alimentos y otros bienes no duraderos, y el impulso general al consumo fue inferior al 1%.

Millas recorridas por los vehículos 14052016

   Los menores precios de la energía y los materiales no han tenido un impacto positivo notable en los márgenes de la mayoría de los otros grandes sectores, como la salud (productos farmacéuticos), la tecnología (Apple y Microsoft), bienes de consumo básico (comida basura y tabaco) y consumo discrecional (entretenimiento y restaurantes).

   La única excepción a esto podría ser el sector industrial, que incluye el transporte. Aun así, las ganancias de algunas empresas (como UPS) fueron contrarrestadas por las caídas de otras (como las que transportan esa energía y las empresas como Caterpillar, cuyos equipos extraen energía y materiales). Por otra parte, este sector representa sólo el 12% del S&P 500, por lo que el impacto global del ahorro de energía sigue sin ser significativo.

   Un error común es comparar la influencia del sector energético en este momento con la influencia que tuvo el sector tecnológico en la crisis de 2000 y el sector financiero en la crisis de 2007. Esto es falso por varias razones.

   La tecnología y las acciones financieras estaban en una burbuja en 2000 y 2007, respectivamente. Su ponderación en el índice S&P 500 llegó a un extremo desorbitado. Las acciones del sector energético también alcanzaron un exceso de ponderación en el S&P 500 entre 1980-81. En comparación, en su reciente techo de 2013-14, la energía representaba sólo el 13% del S&P 500. Nada exagerado.

Peso de los sectores del S&P 500 14052016

   Del mismo modo, los beneficios producidos por la energía en 2013-14 no eran excesivos dentro de los beneficios totales del S&P 500. Sí lo eran los del sector financiero en 2006-07. Los valores financieros se convirtieron, de lejos, en la mayor fuente de ganancias de la burbuja en que incurrió el S&P 500.

Porcentaje de bneficios por sectores 14052016

   Por último, el entorno actual en nada se parece al que existía en 2006-07; los excesos financieros en el sector bancario son completamente distintos de los excesos en la energía o cualquier otro sector. Los bancos que se endeudan en exceso corren un grave riesgo, y cuando tienen que limpiar sus balances, los préstamos al resto de la economía se reducen, creando una caída de la inversión y el consumo, y una recesión.

   Por su parte, la reducción de la deuda de los hogares contrae el consumo mientras dura el desapalancamiento. En comparación con los años 2000 y 2007, los niveles de deuda de los hogares están ahora en su mínimo de 35 años.

Deuda de los hogasres 14052016

   Los problemas en el sistema bancario en 2007-08 redujeron la riqueza neta de los hogares un 25%, equivalente a un año completo de PIB. En comparación, el valor doméstico neto alcanzó un nuevo máximo al final del año 2015, pese a la caída de la energía.

Riqueza neta de los hogares 14052016

   Por todas estas razones, las consecuencias de la caída en el sector financiero en 2007 no se parecen en nada a las consecuencias de la caída en los precios de la energía.

   Entonces, ¿qué pasará a partir de ahora con las ventas y los beneficios del S&P 500. Hay muchas variables, pero el precio del petróleo y el valor del dólar siguen siendo, probablemente, las más significativas.

   La caída de los precios de la energía desde mediados de 2014 ha sido una de las mayores en más de 35 años. Algunas de las caídas anteriores se correspondieron con recesiones (1990, 2000 y 2008); otras, no (1986, 1997 y ahora).

Petróleo mensual 14052016

   No sabemos lo que hará el petróleo el resto del año, pero el impacto negativo interanual de los precios de la energía en las ventas del S&P probablemente desaparecerá en el segundo trimestre de 2016: el precio promedio del petróleo hace un año era de poco más de 50 dólares, y ahora está a 45 dólares. El precio del petróleo tendría que promediar los 20 dólares en 2016 para igualar el impacto que tuvo en 2015. Esto parece poco probable.

   Si los precios del petróleo se mantienen cerca de los actuales 45 dólares, el sector de la energía ya no será un lastre para el resto de la S&P 500. Suponiendo un dólar estable, las ventas y las ganancias de S&P volverían a un crecimiento del 3-5%, igualando el crecimiento nominal de la economía en los EE.UU.

   En todo caso, no sabemos qué va a hacer el dólar durante el resto de 2016, pero podemos decir que al tipo de cambio actual, el impacto negativo del dólar en el crecimiento de las ventas será muy inferior al que tuvo el año pasado, y cualquier disminución adicional en el dólar fomentaría el crecimiento de las ventas.

Dólar 14052016

   Dicho esto, un dólar o menos plano no es algo seguro. Su ascenso podría reanudarse.

Dólar mensual 14052016

   Un escenario optimista requeriría un rebote continuo en los precios del petróleo y la disminución en el valor del dólar. Eso no es imposible: esta combinación es, en parte, la que impulsó el crecimiento del 20% que se inició en 1986 y continuó hasta 1988 (flecha del siguiente gráfico).

Benficios por acción (cambio anual) 14052016

   Por último, el escenario más pesimista se daría si los precios de la energía vuelven a caer y el dólar reanuda su rápida apreciación. En este caso, las ventas corporativas y las ganancias seguirían disminuyendo, aunque será difícil que el petróleo caiga otro 75%  y el dólar aumente un 20%.

   Por si la predicción del valor futuro del petróleo y el dólar no fuera suficientemente difícil, también hay que tomar en consideración la importancia de la confianza de los inversores. Cuando los inversores se muestran alcistas, las valoraciones se elevan. Y viceversa: cuando los inversores se vuelven pesimistas, se hunden las valoraciones.

   En consecuencia, si los precios del petróleo y el dólar se estabilizan, el crecimiento de las ganancias podría ser sólo del 3-5% anual, pero las valoraciones podrían empujar al mercado de valores a niveles mucho más altos.

PER esperado y ratio alcista-bajsita de Investors Intelligence 14052016

Ciclo 40 semanas
La tercera semana consecutiva de ventas no ha hecho mella en el S&P 500, en el sentido de que no ha formado un mínimo menor al constituido la semana previa.

   De ahí que el índice estadounidense ni siquiera haya probado de nuevo la consistencia de la línea horizontal situada en 2.039,74.

   Sin embargo, el margen de maniobra de los cuidadores sigue siendo escaso. Si quieren evitar que haga acto de presencia la fase descendente, deben evitar a toda costa que su protegido siga siendo presa de las ventas. De lo contrario, asistiremos a un cambio de fase.

   En cambio, si se imponen las compras, podríamos ser testigos de un tramo alcista que tal vez conduzca al índice norteamericano a la conquista de nuevos máximos.

S&P 500 ciclo 40 semanas 14052016

Indicadores de sentimiento
Abordemos ahora la información que nos suministran esta semana los indicadores de sentimiento. En primer lugar, el indicador proporcionado por la Asociación Nacional de Gestores Activos de Inversiones (NAAIM, en sus siglas en inglés) ha registrado una caída mayúscula que le ha conducido a la zona neutral.

   Por su parte, la ratio de alcistas confeccionada por la Asociación Americana de Inversores Individuales (AAII) ha protagonizado una nueva caída que le ha dejado al alcance de la mano el nivel vinculado al pesimismo.

   En suma, el resultado conjunto que podemos extraer esta semana del estudio de ambos indicadores cabe interpretarse como neutral para el mercado, si bien con un cierto sesgo pesimista. Por la opinión de la teoría contraria, la renta variable tiene vía libre para reanudar su escalada.

   Permanezcan atentos.

Indicadores de sentimiento 14052016


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